Ese día llovía, y estaba solo. el leve sonido que entraba por la ventana le hizo darse cuenta de lo herméticamente cerrada que estaba. Sin pensarlo se levantó de su sillón y la abrió.
Un fuerte viento entro a su casa, pero sobretodo el sonido. El fuerte sonido de lluvia que invadía lo golpeó como si hubiera estado en el camino de una ola enorme e interminable.
Cerró los ojos,se limito a escuchar, a prestar atención al caos que caía del cielo, los mínimos sonidos que aparecían de la nada uno atrás del otro, callaban sus pensamientos por un rato. Nada se repetía, siempre cambiaba un poco, siempre había un nuevo golpe a una chapa o algunas hojas moviéndose, no le daba tiempo a reaccionar al frío o a las gotas que chocaban contra el marco de la ventana y lo salpicaban un poco. Sacó la mano por la ventana para que la lluvia lo tocara pero se retractó en un segundo antes de que una gota tocara su mano.
Sin cerrar la ventana se puso las botas y salió a la calle.
No hay comentarios:
Publicar un comentario